¿Cómo escribí Coqueta...?

Fue una pesadilla de la que te despertás como volviendo del infierno. Por un buen rato no hay reconciliación con tu almohada (pobre inocente apoyadura de cabezas soñantes).
He padecido pocas veces pesadillas tan vívidas.
Sucedió en una pequeña habitación o garaje. Estaba allí como todos estamos cuando soñamos: Simplemente en algún lugar, a merced de lo que sucede pero sin saberlo. Todo iba normal, porque no pasaba nada, estaba solo viendo el lugar. Vi un artefacto en una esquina, me estremecí de terror. Como en todo sueño la impotencia se nota más que en la realidad. Así que me quedé paralizado hasta que se produjo la explosión. Vi el fuego, vi en colores el fuego como una bola de nieve de rojos y naranjas caliente que se inflaba hasta ocupar todo el lugar, hasta abrazarme. Vi en colores y sentí en calores. Percibí claramente la sensación de quemarme entero.
Abrupto fin del sueño.

(Continuará...)